lunes, 16 de septiembre de 2013

Realidades



  Hola, primero que todo, para que se pueda entender un poco de lo que quiero hablar hoy debo decir de donde soy. Soy chilena, vivo en la capital de Chile y soy de clase media.
Bueno hace tres años que estoy en la universidad y resulta que mi facultad esta ubicada  en el sector alto de la capital ( Las Condes, limitando con Lo Barnechea). En la facultad te puedes encontrar con todo tipo de gente, desde hijitos de papá hasta personas extremadamente humildes y/o personas ordinarias que pareciera que solo van a ocupar espacio.
Hace algunos meses, por  cosas circunstanciales, he estado compartiendo mucho con un grupo de niñas que, según el estatus social, son de la clase media alta. Producto de ello he tenido una visión completamente diferente de la vida y he sabido valorar de otra perspectiva a mi familia.
Si bien es muy conocido ese dicho " el dinero no compra la felicidad", hoy en día estas palabras han sido muchas veces puestas a prueba, pero yo en lo personal he podido darme cuenta de cerca que este dicho es 100% verdad.
Verán las niñas con las cuales que compartido son tres (les pondré un nombre falso a cada una) ellas son Tatiana, Romina y Viviana. Para poder entender la veracidad de mis palabras tendrán que conocer un poco la vida de cada una de ellas.

TATIANA
  
Es una chica super alegre, cada vez que quiero reír o pasarla bien un rato , la llamo. Tiene una personalidad vivaz, es fácil poder conversar con ella.
Su familia es bastante disfuncional, la verdad es que siempre le pregunto sobre la relación de sus padres y hasta ahora me cuesta entenderlo. Sus padres se aman, se adoran, pero no sé por qué razón no son capaces de estar juntos.
Tatiana tiene como casi 9 ó 10 hermanastros por parte de papá, se podría decir que es un gigoló. Y tiene una hermana pequeña que es hija del mismo padre y de la misma madre. Ella vive con su madre, su hermana y sus abuelos. Bueno con esto no pareciera que fuera infeliz, en realidad no lo es, pero tampoco es feliz.
Verán, a Tatiana siempre desde que tiene uso de razón que le han dicho que es gorda. Estuvo en ballet cuando era pequeña, luego durante toda su niñez y adolescencia hizo actividades físicas para estar delgada producto de los incansables comentarios acerca de su inexistente gordura por parte de su familia, principalmente su abuela, sus primos (as), y a veces de su madre. Ella producto del estrés que le ocasionaban no comía nada, solo bebía agua y la verdad es que de gorda no tenia nada, de tanto ejercicio que hacia tenia los músculos del abdomen marcados, las piernas las tenia esbeltas y hasta sus brazos tenia músculos
El año en el que ingresa a la universidad, hace 3 años, fue diagnosticada con hipotiroidismo, producto de eso subió 10 kilos en un mes, desde esa ocasión no ha podido tener la misma figura de antes, baja de peso, pero al tiempo vuelve a subir, y su familia le recalca cada día que esta gorda que no puede comer esto ni aquello.


ROMINA

Ha Romina le pasa lo mismo que a Tatiana, pero en su caso es aun peor ya que a Romina le tienen prohibido comer todo tipo de carbohidratos, lacteos, azucares, etc; en resumen le prohíben comer de todo, muchas veces su almuerzo es simplemente una clara de huevo y un poco de lechuga, es por eso que cuando ella va a la universidad come de todo, se compra chocolates y siempre que puede va al mcdonalds. Por lo que todas las prohibiciones por parte de su madre no sirven de nada.

VIVIANA

Con Viviana las cosas son diferentes. Ella es la segunda hija de tres hermanos, tiene un hermano mayor el cual no vive con ella y una hermana menor con la que convive junto con su padre. Su madre vive en otra región, pero a decir verdad, la mama no la pesca mucho, ya que si Viviana no la llama o si no la va a ver, la mama tampoco lo hace.
La relación con su padre es bastante mala, con suerte se hablan y el papá para no tener que lidiar mucho con ella simplemente le da dinero, por lo que no cuenta ni con el apoyo de su madre ni de su padre.
Con la persona que por lo menos debería contar o apoyarse mutuamente, lamentablemente tampoco puede contar con ella. Su hermana pequeña y ella se llevan bastante mal, casi ni se hablan por lo que con las únicas personas que puede contar son con sus amigos y amigas las cuales muchas veces ahoga por la falta de cariño que tiene.


Observando y analizando las vidas de estas tres personas y comparándolas con la mía, puedo decir que soy bastante afortunada y esto me lleva a valorar y agradecer lo que tengo.
Me gustaría decir que estos son casos aislados, pero lamentablemente no lo son, hoy en día se han hecho programas de televisión documentando este tema, sobre la gran influencia que tienen las madres respecto al peso de sus hijas, dejando en claro que le dan mucha mas importancia a la superficialidad que la salud física y mental de sus hijas


No hay comentarios:

Publicar un comentario